Si si, no me digan nada que no sepa, por ejemplo, que estoy negativo y preguntón.
Si estoy negativo y preguntón, y en buena hora para algunas cosas, que de otro modo ni las hubiese comentado.
Hoy le toca el turno a los manuales escolares.
Hay tanto a la vuelta de esto que no se por donde empezar. El esbozo de un comienzo podría ser el siguiente:

Más adelante tal vez me remita a la función de los manuales escolares (no lo se), pero ahora mismo me surge esto ¿alguien me puede explicar por que todos los años los manuales cambian?.
Actualización, modificaciones, correcciones, cambios de estructura, todo esto planteado de un solo lado; del lado de la editorial (cierto cierto, me olvidaba del aspecto económico de todo), ¿pero que pasa del lado del docente?.
Esta semana que pasó me tocó ir a la librería de siempre en busca de Manuales de Santillana y mi sorpresa no fue menor, y me complicaron la mañana.
Por ejemplo, para octavo año, tengo tres manuales que podrían ser idénticos o no, no lo se, la variedad no está para nada mal, solo que, de los tres, uno es el “actual” y los otros dos “desactualizados” y disponibles hasta agotar stock (lo que significa que no saben como sacárselos de encima).
Pero el problema no está creo humildemente en los manuales en sí, de hecho yo los he utilizado alguna vez por gracia de alguno de mis docentes innovadores. El problema está del lado del docente sin dudas (y muchas más veces del lado de las instituciones).
Me preguntaba (y me pregunto) ¿porqué usamos manuales y no libros? que, por ejemplo hasta no hace mucho (por favor corrijan si me equivoco) para historia utilizábamos Ibañez, para contabilidad Cholbis, para Cívica Saenz Valiente , para geografía Quarleri , bueno ; ahora no; ahora usamos manuales (y le hacemos un bien a las pesadas mochilas de los niños).
Ya se que con semejante afirmación, me pongo en la espalda el corporativismo del sector, pero un poco de esto se trata, de replantearnos todo lo posible a tiempo.
A mi el manual me remite a pre fábrica, a masticado dicho en cotidiano.
Por un lado estamos todos pidiendo construcción de conocimientos, aprendizaje colaborativo, horizontalidad, y por el otro, utilizamos pre formas, contenidos siquiera remezclados, moldes. En esta carrera cargada de discursos constructivistas (¿que querrá decir esto?), pintamos de un solo color los rostros de Marilyn y les llamamos innovación.
A lo que me compete, es como hablar de actualización docente y enseñar Powerpoint.
Siempre busco espejar un nivel y otro, y no me imagino un manual para construir puentes, o un manual (que seguro existe), que sea utilizado como recurso principal en alguna carrera universitaria.
Seguro es más cómodo para el docente, dada la “juventud de hoy“, tener modelos y guías de actividades en clases, siendo que todos sabemos, los grupos de chicos y los ambientes son “todos iguales“, y por tanto un manual aplica perfectamente a la uniformidad que existe en la escuela.
¿Seguro seguros que es así?; ¿todos los ámbitos y grupos son iguales?.
Siempre que me ha tocado estar en un aula frente a docentes, se me plantea una pregunta recurrente para la cual si tengo una respuesta fija. ¿Profe, pero no hay una guía de como utilizar esto que nos pide en el aula?. A los docentes les encanta sobremanera las guías, las soluciones pre-hechas y las recetas que solucionen las cosas.
Mi respuesta a esta cuestión que va muy de la mano con el uso de manuales, es siempre este un sitio lleno de recetas las cuales aconsejo al 100%.
Creo que en mi ánimo negativo, recupero lo que muchos docentes que he podido disfrutar y aprovechar al máximo, siempre han coincidido: recurrir al libro, recurrir a la creatividad, recurrir y buscar siempre la vuelta extra a nuestras clases, aprovechar los recursos que sobran por todos lados!!! (la web por ejemplo), no sesgar todo solo a los dossier, buscar de ver siempre el paisaje completo.
Para la realidad que viven nuestros países y sobre todo nuestros chicos y nuestros docentes, puede que resulte una tarea algo más pesada buscar realmente ser creativos, horizontales con nuestras actividades, menos cómodos con nuestros recursos; pero en verdad no es más difícil, no es más trabajo, solo es hacerlo de modo diferente.











NAVEGACIÓN
Cecilia dijo
marzo 11 2009 @ 21:23
Karpicius, siguiendo la línea del título a tu reflexión yo mas bien diría Recetas fáciles. Pareciera que los docentes de hoy no se atreven a pensar sin recetas, y como si eso fuera poco buscan las más fáciles. Por cosas como las que expusiste la educación esta como esta, vapuleada y recibe cachetazos a diario.
Gracias por tu aporte!, saludos.
karpicius dijo
marzo 11 2009 @ 21:35
Hola Cecilia:
Gracias por visitar el blog.
Bueno desde atrás hacia delante, no creo estar haciendo aporte alguno mas que exponer algunos puntos de vistas muy míos y en la línea de lo que muchos pensamos.
No me parece tal vez que el uso de Manuales sea totalmente malo, como cualquier extremo lo sería, pero si me parece que solo aportar a la creación, la reflexión, la duda, o a cualquier saber, desde los niveles iniciales, solo por la columna vertebral de un manual lleno de recetas y nada más, es como mínimo pobre e insuficiente desde todo punto de vista.
La cuestión docente esta totalmente atravesada por la realidad de los sueldos; pero en nada tienen que ver estos con la calidad dentro de clases.
Si fuera, en un supuesto, este el único motivo por el uso de manuales al menor esfuerzo, entonces nada cambiaría que si mañana los docentes pasan a ganar el doble de salario, la educación sea, el doble superior en calidad. Sería exactamente la misma y eso debe replantearse siquiera desde el estado, sino desde el propio rol de docente (me gustaría llamarlo vocación).
Seguro hay muchas otras cuestiones que se me escapan, pero cuando uno mira con un poquito de crítica, resulta que muchas son las cosas que pasan.
Gracias otra vez por la visita.
Renzo Espósito dijo
marzo 14 2009 @ 15:37
Hola Karpicius,
En principio, yo como estudiante lo veo un poco diferente, ya que he tenido oportunidad de comparar un Ibañez con un “Manual” de la actualidad. El Ibañez esto sin color, letras pequeñas y demás, en cambio un “manual”, tiene colores, textos resaltados, imágenes en colores, y más, que si uno se pone a estudiar, es mucho más fácil con uno de la actualidad en vez de un Ibañez, Cholbis, Saenz Valiente, o cualquier otro libro. Por ahí los libro viejos, son un poco más complejos pero dan mucha vuelta para terminar la idea. Este es mi punto de comparación.
Muchas Gracias y muy bueno el sitio con sus artículos. Saludos
Renzo Espósito
T o r o n j a _ dijo
marzo 20 2009 @ 14:42
Como base de inicio creo tener que citar el poder economico que hoy en día cubre la mayoría de los espacios en nuestras vidas.
Entiendo perfectamente tu postura y apoyo el lado que comunica una educación flexible, original y creativa. Creo que la principal culpa cae sobre los docentes, por que son ellos quienes eligen trabajar en forma precocinada. Pero claro, ya se olvidaron que las abuelas cocinan con más amor, dedicación y encima con un gusto por arriba de lo común. Pero también entiendo que los tiempos modernos nos hacen correr hasta en los momentos en que no es necesario. Habrá gente que la vocación nunca la tubo, pero habrá quienes la vocación se les engancho ante el primer alambre suelto.
Por ahí leí algo sobre los sueldos… si, creo que afectan a esta manera de accionar, pero antes de eso, vean qué corrompidos estan (estamos) que nos modifica un tema economico y no pasional. Dónde estan los ideales y/o creencias de nuestros sueños ?.