Me tomo el atrevimiento (pero con el debido permiso de Alvar Maciel), de publicar la totalidad del siguiente post perteneciente al blog Dosis de Innovación , en donde escriben amigos.
Es un post fuerte, de especial interés para docentes, que de seguro, en uno y otro punto de nuestra patria latina, se sentirán identificados.
Como conozco, repito, no solo algunas de las personas, sino el trabajo y el empeño con que trabajan en silencio. Por esto es que me permito, publicar tal cual es, lo siguiente:
Estos docentes vagos de la Ciudad de Buenos Aires…
Días atrás Clarín nos ilustraba respecto de las palabras que el Sr. Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, tuvo acerca de los docentes:
Vamos a contarles qué hacemos los “vagos” de la Ciudad con las TIC y en qué condiciones nos permiten trabajar.
En el marco de los Proyectos de Mejora para los Institutos de Formación Docente, la Escuela Normal Superior Nro. 1 obtuvo financiamiento nacional (no jurisdiccional…) para desarrollar el Proyecto del Centro de Recursos, cuyas actividades hemos referido varias veces.
En ese contexto realizamos actividades formativas con docentes y estudiantes de profesorado, al tiempo que instalamos una red social llamada Elgg, aplicación de código abierto que permite entre cosas:
- Generar trabajo colaborativo entre grupos de docentes y estudiantes
- Construir una base de textos digitalizados clasificados temáticamente (”taggeados”), disponible para profesores y estudiantes.
- Desarrollar planificaciones colaborativas entre colegas.
Obviamente el contar con esta herramienta representa un gran avance en cuanto a inclusión de TIC en las instituciones educativas se refiere. Sin embargo, aún no hemos logrado que los usuarios tengan acceso a ella por Internet, ya que INTEC (Coordinación de Incorporación de Tecnología del Ministerio de Educación de la Ciudad) impide acceder a este tipo de aplicaciones colocando un firewall (barrera) que bloquea la posibilidad de acceso. Esta instalación se realizó sin relevar los servicios internos que estaban corriendo en la institución. No solo se cambió el acceso a Internet, sino que tambén se cambiaron las direcciones IP internas y ¡nadie modificó el web server!
Aparentemente para poder lograr el desbloqueo hay que solicitar un “permiso especial”, burocracia mediante…
¿Esas son las acciones de incorporación de TIC? ¿O es que solo se incorporan las TIC que “son permitidas” y otras se censuran?
No nos extrañaría… A juzgar por los temores que le siempre le tuvo al uso libre de las TIC el Coordinador de INTEC Prof. Hugo Castellano, las políticas que se implementan responden claramente a sus miedos y no a los principios básicos de inclusión de TIC que se han demostrado haber utilizado en los últimos años.
Lo que Castellano vaticinaba en el 2001 sobre el Proyecto Aulas en Red es extenso, pero vale la pena leerlo para comprender que nada de lo sucedido en INTEC es casual, este artículo les dará una idea
Quisiéramos destacar un párrafo que resalta el su visión apocalíptica acerca del proyecto:
Anticipo, con gran dolor en el alma porque honestamente creo que esos miles de computadoras podrían haber sido utilizadas con mejores probabilidades de éxito, lo que veremos en un año:
a) las máquinas habrán sido usadas a una fracción mínima de su potencial,
b) el orden y la disciplina en las aulas se verán gravemente resentidas,
c) se sacrificarán contenidos en aras del acceso a la tecnología,
d) los equipos se deteriorarán a ritmo acelerado,
e) las maestras terminarán usando a las computadoras como un “chupete electrónico” para extorsionar a sus alumnos (”si no estudian, no los dejo jugar…),
f) faltarán miles de “bolitas de mouse” y se atascarán con clips de papel cientos de disketteras,
g) no habrá papel ni tinta a los tres meses, habiendo sido todo utilizado en imprimir millones de copias idénticas de artículos de “la Encarta” que nadie -ni maestra ni alumnos- habrán leído ni leerán jamás (no obstante lo cual todos los niños tendrán un diez),
h) se borrarán varios cientos de discos rígidos por causa de los virus ingresados por el ICQ y el correo electrónico (antes de eso serán borrados los propios programas antivirus),
i) los periódicos publicarán muchas notas mostrando como los alumnos de la Capital “investigan” sobre la energía nuclear, la caza de ballenas en el Mar del Japón y el cultivo de alfalfa en Siberia, y en todas ellas los funcionarios opinarán maravillas de sí mismos,
j) las autoridades le echarán la culpa de todos los fracasos a los maestros, aduciendo que son “reticentes al cambio” y “tecnófobos”. “
Por otro lado, vemos una gran coherencia… Se han borrado de un plumazo los años de trabajo, crecimiento y experimentación del Proyecto Aulas en Red en las escuelas primarias de la Ciudad y esto ha sido reemplazado con…
No, no creas que clickeaste mal… en la Red de Escuelas Primarias no hay NADA… La web representa la realidad. Si vas a las escuelas te vas a encontrar que las Aulas en Red han sido desmanteladas…
Esto no fue casual… Castellano necesitaba que se concretara la “profecía autocumplida” que había declamado públicamente al inicio del Proyecto. Él vaticinó su fracaso, cuando en realidad quedó a las claras que fue un proyecto innovador a la luz de todos sus resultados, plasmados en experiencia a lo largo de seis años de trabajo. Pero eso no era lo que él anunciaba, así que había que destruirlo.
En el 2001 Hugo Castellano decía que “las autoridades” le echarían la culpa del fracaso a los maestros. Eso no podemos comprobarlo, porque ahora que él es “autoridad” ni siquiera le da a los docentes la posibilidad de ser tecnófobos. Por el contrario, directamente los aparta de la tecnología y pone otra vez a los “expertos” profesores en computación a dar clase a los chicos para mantener a los maestros bien lejos de las TIC… Será que con este alejamiento buscará prevenir la tecnofobia?
Qué terrible Prof. Castellano: de la a) la j) no tuvo un solo acierto en sus predicciones… Las computadoras se usaron cotidianamente; ayudaron a mejorar el “orden” y la “disciplina” (o en nuestros términos la convivencia…); se profundizó el aprendizaje de los contenidos curriculares utilizando las TIC; el equipamiento se fue manteniendo; se desarrollaron proyecto de uso de los videojuegos para el aprendizaje de competencias colaborativas en la red; nadie usó más la Encarta; no se borraron los discos rígidos porque había políticas de seguridad (para los virus, pero sobre todo para los niños!); ningún medio cubrió las maravillas que chicos y docentes lograron teniendo disponible todos los días la tecnología para enseñar y aprender.
Es más: gran parte de estos logros fueron compartidos en foros internacionales de reconocida trayectoria como la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y revistas digitales de reconocida trayectoria en el campo de las TIC y la educación:
http://www.cities.lyon.fr/es/articles/158.html
www.rieoei.org/deloslectores/610Kozak.pdf
Aulas en Red no solo desarrolló los pilares de fundamentación pedagógica de la inclusión de las TIC en la escuela en nuestro país (mucho discurso del cual hoy se valen los mismos integrantes de INTEC para fundamentar sus acciones…), sino que desarrolló un dispositivo de soporte técnico y atención a docentes y escuelas, pionero del que hoy se intenta sostener en la Ciudad a fuerza de la gran voluntad de quienes han sobrevivido a la “barrida” del proyecto.
Hoy quedan en la web solo algunos vestigios de lo mucho recorrido:
¿Y qué panorama nos encontramos hoy en las 48 escuelas del Proyecto Aulas en Red? Sobre las computadoras hay hermosas fundas que las cubren… En el mejor de los casos, algunos pocos docentes y directivos compenetrados con los principios de las prácticas colaborativas aprendidas en el seno del proyecto, intentan mantener algo como pueden, a pulmón.
Como contrapartida, se festeja el retorno de los laboratorios de informática cerrados con 20 llaves que solo se consiguen si el referente de INTEC las tiene y los alumnos nuevamente pueden acceder a tediosas clases de computación en donde les enseñan las partes de la computadora y los programas utilitarios.
De brechas digitales y moral
Revisando la producción de artículos del Prof. Castellano encontramos otras ideas no menos inquietantes que siguen dando sustento a la realidad actual:

“Desde la óptica de la escuela, esta situación nos enfrenta a un grave dilema moral. Sabemos cuál es la distribución de la riqueza y de las oportunidades en el mundo de hoy y, por lo tanto, sabemos también, con matemática certeza qué proporción de nuestros alumnos ocupará cada uno de los nichos que el sistema les tiene preparados. No podemos señalarlos con el dedo ni decir sus nombres, pero sí nos consta cuántos serán ricos o pobres, profesionales o improvisados, empleados o desempleados. Sabemos, además, que allí donde no hagamos el esfuerzo de informatizar a los estudiantes estaremos condenándolos a poblar el lado oscuro de la brecha digital o, peor aún, cargamos con el peso de saber que los que ya son pobres están condenados y que aún si los informatizamos sin cambiar su situación socioeconómica les estamos reservando el peor de los destinos: contemplar el colorido universo que pudo haber sido suyo, que les hemos enseñado a usufructuar, pero que les está irremisiblemente negado por la condición con que llegaron al mundo.
Y llamamos a esto un dilema moral porque cumple fielmente con las condiciones de uno, es decir, nos presenta dos o más alternativas inmorales, exigiéndonos que decidamos cuál de todas es “el mal menor”. Poner computadoras en escuelas marginales sin intentar siquiera sacarlas a ellas y a sus alumnos de la marginalidad es absurdo, poco útil y hasta cruel. No ponerlas es decidir que su marginalidad será para siempre. Informatizar a vastos sectores de la población implica encadenarlos al yugo de un consumismo febril e insensato de basura tecnológica, que tiene como filosofía que la felicidad radica en poseer antes que en ser. No hacerlo es quitarlos del circuito básico de la economía y, casi con seguridad, empujar a una porción considerable hacia la temida marginalidad. Todo para que unos pocos -los “competitivos”- alcancen la bienaventuranza neoliberal.La solución a un dilema moral como el que nos presenta la brecha digital no es distinta que la de cualquier otro. Dentro del esquema de prejucios con que se los analiza, la elección del mal menor es siempre aceptada como -justamente- lo más “moral”. Y esto es exactamente lo que hacen nuestros gobernantes: buscan con desesperación informatizar a la mayor cantidad posible de personas para que, al menos, sobrevivan los más capaces, o los más afortunados, o los más adaptables. El resto… bueno, ¡el resto igual estaba condenado!
Esto es exactamente lo que hacen porque no quieren salir del esquema de pensamiento que angosta los límites del dilema moral; porque no se permiten admitir que es precisamente el sistema el que está fallando al generar una brecha educativa que sólo se resuelve -al uso neoliberal- construyendo sobre la base de la exclusión y la marginalidad; esto es, aceptándola como parte de una división natural entre triunfadores ricos y perdedores pobres.”
Fuente: Revista Conexto Educativo Nro. 14 (el resaltado es nuestro)
Según estos dichos, es correcto volver a dar “clases de computación” para superar la brecha digital??? ¿Esta es la actitud “moral” que tienen ahora los gobernantes como Castellano? Rara forma de cuestionar modelos neoliberales, sobre todo cuando se participa de empresas que venden al Estado sus servicios y productos siendo un funcionario de él… ¿Esta moral cuál es?
En este marco, los “vagos” de los maestros innovadores que trabajaron en Aulas en Red ahora sí tienen tiempo para descansar: ya nadie les pide que prueben, que se animen, que enseñen usando las TIC. Parece que este gobierno ayudó a darles menos trabajo, eso sí: también a ignorarlos, despreciarlos y subestimarlos. ¿Hacerlos pensar menos reduce los peligros?
Es un buen momento para recordar estas acciones: la destrucción total de las propuestas de innovación, la censura, el retorno a prácticas ya superadas son los pilares de la política TIC que impulsa INTEC desde el Ministerio de Educación de la Ciudad. Es un buen momento para revisar discursos sobre “moralidad” de nuestros funcionarios: muy coherente cuando nos acusan de vagos al tiempo que restringen nuestras acciones…
Difícil quedarse callado hoy acerca de todo esto…











NAVEGACIÓN
Anticipo, con gran dolor en el alma porque honestamente creo que esos miles de computadoras podrían haber sido utilizadas con mejores probabilidades de éxito, lo que veremos en un año: