nov 19
Reproduzco el artículo publicado ayer en Moebius de Carlos Neri sobre un trabajo que realizamos juntos Carlos y Diana Fernandez Zalazar este año.
Como dice Carlos en el artículo mucho no pudimos (y aún no podemos) decir por la clausula de confidencialidad, pero como la metodología fué propia, de ello hablamos.
“… Durante los últimos meses del año pasado y los primeros de este año nos encomienda un estudio sobre la usabilidad de un sitio Web para niños, perteneciente a una de las principales cadenas de televisión del mundo, para analizar el sitio de juegos para Latinoamérica. Manteniendo el criterio de confidencialidad en este documento exponemos la metodología que diseñamos, para un estudio complejo, que implicaba una muestra de 30 niños, (segmentación solicitada por el cliente) , un número inusual en el mundo, donde se trabaja entre 8 y 15.Junto a Alejandro Karpicius, Diana Fernandez Zalazar diseñamos la metodología y contamos en la parte operativa de la toma con la colaboración de Mara Oses y Raul Damián.Para el desarrollo de la tarea fue de vital importancia la constitución de un equipo interdisciplinario constituido por especialistas en usabilidad, psicología y metodología que diseñó la experiencia y su implementación. La elección de RRHH con un perfil amplio que maneje conocimientos tanto de aspectos técnicos, metodológicos y teóricos pertinentes a este campo forma parte sustantiva para el éxito del mismo. En nuestro caso seleccionamos para el equipo dos expertos en usabilidad (un psicólogo y un tecnólogo educativo), una asesora metodológica para el diseño y monitoreo de los test de usuarios y encuestas (psicóloga) y dos entrevistadores con amplio manejo en el trabajo de investigación con niños y tecnología (psicólogos). En el procesamiento, análisis y discusión de los datos trabajó todo el equipo. Este tipo de trabajo no tiene antecedentes en Hispanoamérica ya que la muestra sobre la que trabajamos ascendió a 30 casos comprendidos en un rango etario de 7 a 11 años, 60%varones, 40% niñas, usuarios frecuentes del sitio a evaluar y la mitad de ellos con registro previo en el mismo.
…”
El artículo completo en Moebius
ago 27
El 25 de Agosto falleció Guillermo Lutzky, quizás una de las personas que bien merecido tienen el ser llamado Profesor, en una docencia cada día mas bastardeada.
Tenía pensado realmente escribir mucho al respecto.
No conocí personalmente a Lutzky, aunque creo no hizo falta esto para saber la grandeza de su persona, no por todo lo que aporto, no por todo lo que nos ayudo con sus escritos y presentaciones, sino por el profundo respeto y admiración de la comunidad educativa toda.
Mi pesar y respetos a la familia de Guillermo Lutzky como a su equipo de trabajo que tiene la tarea importante de seguir adelante con el proyecto de Guillermo.
En lo pronto y en lo lejano, gracias Guillermo y perdón, sincero, por no haber contestado a tiempo tu mención hacia mi.

Guillermo Lutzky (*)
(*)Fotografía tomada de www.dotpod.com.ar
jun 03
Me tomo el atrevimiento (pero con el debido permiso de Alvar Maciel), de publicar la totalidad del siguiente post perteneciente al blog Dosis de Innovación , en donde escriben amigos.
Es un post fuerte, de especial interés para docentes, que de seguro, en uno y otro punto de nuestra patria latina, se sentirán identificados.
Como conozco, repito, no solo algunas de las personas, sino el trabajo y el empeño con que trabajan en silencio. Por esto es que me permito, publicar tal cual es, lo siguiente:
Publicado por Débora Kozak el 2 Junio 2009
Días atrás Clarín nos ilustraba respecto de las palabras que el Sr. Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, tuvo acerca de los docentes:
Ver nota
Vamos a contarles qué hacemos los “vagos” de la Ciudad con las TIC y en qué condiciones nos permiten trabajar.
En el marco de los Proyectos de Mejora para los Institutos de Formación Docente, la Escuela Normal Superior Nro. 1 obtuvo financiamiento nacional (no jurisdiccional…) para desarrollar el Proyecto del Centro de Recursos, cuyas actividades hemos referido varias veces.
En ese contexto realizamos actividades formativas con docentes y estudiantes de profesorado, al tiempo que instalamos una red social llamada Elgg, aplicación de código abierto que permite entre cosas:
- Generar trabajo colaborativo entre grupos de docentes y estudiantes
- Construir una base de textos digitalizados clasificados temáticamente (”taggeados”), disponible para profesores y estudiantes.
- Desarrollar planificaciones colaborativas entre colegas.
Obviamente el contar con esta herramienta representa un gran avance en cuanto a inclusión de TIC en las instituciones educativas se refiere. Sin embargo, aún no hemos logrado que los usuarios tengan acceso a ella por Internet, ya que INTEC (Coordinación de Incorporación de Tecnología del Ministerio de Educación de la Ciudad) impide acceder a este tipo de aplicaciones colocando un firewall (barrera) que bloquea la posibilidad de acceso. Esta instalación se realizó sin relevar los servicios internos que estaban corriendo en la institución. No solo se cambió el acceso a Internet, sino que tambén se cambiaron las direcciones IP internas y ¡nadie modificó el web server!
Aparentemente para poder lograr el desbloqueo hay que solicitar un “permiso especial”, burocracia mediante…
¿Esas son las acciones de incorporación de TIC? ¿O es que solo se incorporan las TIC que “son permitidas” y otras se censuran?
No nos extrañaría… A juzgar por los temores que le siempre le tuvo al uso libre de las TIC el Coordinador de INTEC Prof. Hugo Castellano, las políticas que se implementan responden claramente a sus miedos y no a los principios básicos de inclusión de TIC que se han demostrado haber utilizado en los últimos años.
Lo que Castellano vaticinaba en el 2001 sobre el Proyecto Aulas en Red es extenso, pero vale la pena leerlo para comprender que nada de lo sucedido en INTEC es casual, este artículo les dará una idea
Quisiéramos destacar un párrafo que resalta el su visión apocalíptica acerca del proyecto:
Anticipo, con gran dolor en el alma porque honestamente creo que esos miles de computadoras podrían haber sido utilizadas con mejores probabilidades de éxito, lo que veremos en un año:
a) las máquinas habrán sido usadas a una fracción mínima de su potencial,
b) el orden y la disciplina en las aulas se verán gravemente resentidas,
c) se sacrificarán contenidos en aras del acceso a la tecnología,
d) los equipos se deteriorarán a ritmo acelerado,
e) las maestras terminarán usando a las computadoras como un “chupete electrónico” para extorsionar a sus alumnos (”si no estudian, no los dejo jugar…),
f) faltarán miles de “bolitas de mouse” y se atascarán con clips de papel cientos de disketteras,
g) no habrá papel ni tinta a los tres meses, habiendo sido todo utilizado en imprimir millones de copias idénticas de artículos de “la Encarta” que nadie -ni maestra ni alumnos- habrán leído ni leerán jamás (no obstante lo cual todos los niños tendrán un diez),
h) se borrarán varios cientos de discos rígidos por causa de los virus ingresados por el ICQ y el correo electrónico (antes de eso serán borrados los propios programas antivirus),
i) los periódicos publicarán muchas notas mostrando como los alumnos de la Capital “investigan” sobre la energía nuclear, la caza de ballenas en el Mar del Japón y el cultivo de alfalfa en Siberia, y en todas ellas los funcionarios opinarán maravillas de sí mismos,
j) las autoridades le echarán la culpa de todos los fracasos a los maestros, aduciendo que son “reticentes al cambio” y “tecnófobos”. “
Por otro lado, vemos una gran coherencia… Se han borrado de un plumazo los años de trabajo, crecimiento y experimentación del Proyecto Aulas en Red en las escuelas primarias de la Ciudad y esto ha sido reemplazado con…
ESTO
No, no creas que clickeaste mal… en la Red de Escuelas Primarias no hay NADA… La web representa la realidad. Si vas a las escuelas te vas a encontrar que las Aulas en Red han sido desmanteladas…
Esto no fue casual… Castellano necesitaba que se concretara la “profecía autocumplida” que había declamado públicamente al inicio del Proyecto. Él vaticinó su fracaso, cuando en realidad quedó a las claras que fue un proyecto innovador a la luz de todos sus resultados, plasmados en experiencia a lo largo de seis años de trabajo. Pero eso no era lo que él anunciaba, así que había que destruirlo.
En el 2001 Hugo Castellano decía que “las autoridades” le echarían la culpa del fracaso a los maestros. Eso no podemos comprobarlo, porque ahora que él es “autoridad” ni siquiera le da a los docentes la posibilidad de ser tecnófobos. Por el contrario, directamente los aparta de la tecnología y pone otra vez a los “expertos” profesores en computación a dar clase a los chicos para mantener a los maestros bien lejos de las TIC… Será que con este alejamiento buscará prevenir la tecnofobia?
Qué terrible Prof. Castellano: de la a) la j) no tuvo un solo acierto en sus predicciones… Las computadoras se usaron cotidianamente; ayudaron a mejorar el “orden” y la “disciplina” (o en nuestros términos la convivencia…); se profundizó el aprendizaje de los contenidos curriculares utilizando las TIC; el equipamiento se fue manteniendo; se desarrollaron proyecto de uso de los videojuegos para el aprendizaje de competencias colaborativas en la red; nadie usó más la Encarta; no se borraron los discos rígidos porque había políticas de seguridad (para los virus, pero sobre todo para los niños!); ningún medio cubrió las maravillas que chicos y docentes lograron teniendo disponible todos los días la tecnología para enseñar y aprender.
Es más: gran parte de estos logros fueron compartidos en foros internacionales de reconocida trayectoria como la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y revistas digitales de reconocida trayectoria en el campo de las TIC y la educación:
http://www.cities.lyon.fr/es/articles/158.html
http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=buscador.VisualizaResultadoBuscadorIU.visualiza&seccion=8&articulo_id=8884
www.rieoei.org/deloslectores/610Kozak.pdf
Aulas en Red no solo desarrolló los pilares de fundamentación pedagógica de la inclusión de las TIC en la escuela en nuestro país (mucho discurso del cual hoy se valen los mismos integrantes de INTEC para fundamentar sus acciones…), sino que desarrolló un dispositivo de soporte técnico y atención a docentes y escuelas, pionero del que hoy se intenta sostener en la Ciudad a fuerza de la gran voluntad de quienes han sobrevivido a la “barrida” del proyecto.
Hoy quedan en la web solo algunos vestigios de lo mucho recorrido:
http://www.buenosaires.edu.ar/areas/educacion/niveles/primaria/programas/aulasenred/jornada2007.php?menu_id=19656
¿Y qué panorama nos encontramos hoy en las 48 escuelas del Proyecto Aulas en Red? Sobre las computadoras hay hermosas fundas que las cubren… En el mejor de los casos, algunos pocos docentes y directivos compenetrados con los principios de las prácticas colaborativas aprendidas en el seno del proyecto, intentan mantener algo como pueden, a pulmón.
Como contrapartida, se festeja el retorno de los laboratorios de informática cerrados con 20 llaves que solo se consiguen si el referente de INTEC las tiene y los alumnos nuevamente pueden acceder a tediosas clases de computación en donde les enseñan las partes de la computadora y los programas utilitarios.
De brechas digitales y moral
Revisando la producción de artículos del Prof. Castellano encontramos otras ideas no menos inquietantes que siguen dando sustento a la realidad actual:

“Desde la óptica de la escuela, esta situación nos enfrenta a un grave dilema moral. Sabemos cuál es la distribución de la riqueza y de las oportunidades en el mundo de hoy y, por lo tanto, sabemos también, con matemática certeza qué proporción de nuestros alumnos ocupará cada uno de los nichos que el sistema les tiene preparados. No podemos señalarlos con el dedo ni decir sus nombres, pero sí nos consta cuántos serán ricos o pobres, profesionales o improvisados, empleados o desempleados. Sabemos, además, que allí donde no hagamos el esfuerzo de informatizar a los estudiantes estaremos condenándolos a poblar el lado oscuro de la brecha digital o, peor aún, cargamos con el peso de saber que los que ya son pobres están condenados y que aún si los informatizamos sin cambiar su situación socioeconómica les estamos reservando el peor de los destinos: contemplar el colorido universo que pudo haber sido suyo, que les hemos enseñado a usufructuar, pero que les está irremisiblemente negado por la condición con que llegaron al mundo.
Y llamamos a esto un dilema moral porque cumple fielmente con las condiciones de uno, es decir, nos presenta dos o más alternativas inmorales, exigiéndonos que decidamos cuál de todas es “el mal menor”. Poner computadoras en escuelas marginales sin intentar siquiera sacarlas a ellas y a sus alumnos de la marginalidad es absurdo, poco útil y hasta cruel. No ponerlas es decidir que su marginalidad será para siempre. Informatizar a vastos sectores de la población implica encadenarlos al yugo de un consumismo febril e insensato de basura tecnológica, que tiene como filosofía que la felicidad radica en poseer antes que en ser. No hacerlo es quitarlos del circuito básico de la economía y, casi con seguridad, empujar a una porción considerable hacia la temida marginalidad. Todo para que unos pocos -los “competitivos”- alcancen la bienaventuranza neoliberal.
La solución a un dilema moral como el que nos presenta la brecha digital no es distinta que la de cualquier otro. Dentro del esquema de prejucios con que se los analiza, la elección del mal menor es siempre aceptada como -justamente- lo más “moral”. Y esto es exactamente lo que hacen nuestros gobernantes: buscan con desesperación informatizar a la mayor cantidad posible de personas para que, al menos, sobrevivan los más capaces, o los más afortunados, o los más adaptables. El resto… bueno, ¡el resto igual estaba condenado!
Esto es exactamente lo que hacen porque no quieren salir del esquema de pensamiento que angosta los límites del dilema moral; porque no se permiten admitir que es precisamente el sistema el que está fallando al generar una brecha educativa que sólo se resuelve -al uso neoliberal- construyendo sobre la base de la exclusión y la marginalidad; esto es, aceptándola como parte de una división natural entre triunfadores ricos y perdedores pobres.”
Fuente: Revista Conexto Educativo Nro. 14 (el resaltado es nuestro)
Según estos dichos, es correcto volver a dar “clases de computación” para superar la brecha digital??? ¿Esta es la actitud “moral” que tienen ahora los gobernantes como Castellano? Rara forma de cuestionar modelos neoliberales, sobre todo cuando se participa de empresas que venden al Estado sus servicios y productos siendo un funcionario de él… ¿Esta moral cuál es?
En este marco, los “vagos” de los maestros innovadores que trabajaron en Aulas en Red ahora sí tienen tiempo para descansar: ya nadie les pide que prueben, que se animen, que enseñen usando las TIC. Parece que este gobierno ayudó a darles menos trabajo, eso sí: también a ignorarlos, despreciarlos y subestimarlos. ¿Hacerlos pensar menos reduce los peligros?
Es un buen momento para recordar estas acciones: la destrucción total de las propuestas de innovación, la censura, el retorno a prácticas ya superadas son los pilares de la política TIC que impulsa INTEC desde el Ministerio de Educación de la Ciudad. Es un buen momento para revisar discursos sobre “moralidad” de nuestros funcionarios: muy coherente cuando nos acusan de vagos al tiempo que restringen nuestras acciones…
Difícil quedarse callado hoy acerca de todo esto…
abr 30
No demos más apuntes en papel.
Es que, ante todo me parece exclamar algo muy obvio y razonable, que por tanto hasta puede que me de vergüenza reconocer que si los he dado en el pasado cercano.
La conclusión no llega sola, ojo, estoy ordenando en mi laptop las cosas para poder hacer las copias de seguridad necesarias, y me he dado cuenta que en este tiempo, la cantidad de material en formato digital que he acumulado es realmente impresionante en relación a otros años.
Es hasta obvio e innecesario que escriba un post sobre esto tan simple. Pero realmente, todos estamos de acuerdo en la idea y aún seguimos entregando apuntes y dossiers en papel (demos libros!!!).
Deberíamos sumar la cantidad de recursos en linea y materiales para su lectura disponibles.
En esto, me saco el sombrero cuando, allá por el 2005 mi amigo Carlos, me pasó sus sindicaciones de bloglines; lo que ya era, de por sí, extraño, que un docente comparta todos sus fuentes. Para mi fue un nuevo mundo al cual solo accedía gracias a un profesor que sin más me daba el acceso hasta entonces, a más de 800 blogs que en pleno crecimiento de la blogosfera, escribían todos los días!!!.
Así, ordenando, me doy cuenta que no hay que entregar más material para fotocopias.
Primero y principal, realmente lo digo, porque no corresponde. Compremos el libro si es que queremos material en papel (o pidamos permiso a sus autores si no nos queda otra opción); para esto no hay escusas en donde la economía nada tiene que ver.
Segundo, es un momento adecuado para comenzar de cero algunas prácticas que nos frenan hacia un nuevo modo de ver las cosas. Por ejemplo, compartir todo lo que podamos con nuestros alumnos, todo y, si es posible, dejemos que estos aporten material de lectura y trabajo a nuestras clases y queden incorporados a futuros cursos.
Es verdad que muchos docentes se sienten mejor trabajando sobre el papel, pero no creo que deba ser una decisión del docente a cargo, sino del alumno en todo caso y si, entregar los recursos del modo adecuado para que este último los utilice como quiera.
En la red, actualmente es inconmensurable la cantidad de material de excelente nivel con que disponemos. No hablemos solo de textos. Hablemos de Presentaciones (slides o diapositivas), de videos con producciones específicas o sobre conferencias o eventos, transmisiones por stream en video y audio, o eventos soportados por redes sociales con Facebook en donde podemos interactuar en imagen y voz con el conferenciante.
Pero tal vez a mi modo de ver más importante aún, la red de confianza que uno pueda crear en donde, por ejemplo, muchos de mis contactos en gmail, personas a las que leo a diario y me leen, comparten los artículos de otros blogs, sitios de todo tipo, conmigo y viceversa. Permitamos que nuestros alumnos construyan una propia.
Es como ir siguiendo la estela que deja cada usuario en la red, y tomar cada punto si queremos o no, pero recorriendo casi un mismo camino en una construcción que bien puede ser común desde diferentes ópticas.
Lo vemos de un modo normal hoy. Pero el hecho de poder acceder a los mismos recursos que las personas a las cuales uno lee, no es un dato menor para nada, sumado a que cada usuario tiene su propio recorrido y comparte con el otro lo que piensa a este le puede importar.
Hoy, estamos en un momento en donde no es necesario entregar papel como apuntes. Hoy (en realidad ya hace mucho tiempo lo es) es el tiempo del contenido digital y los libros (o e-books) y así será sin dudas.
Retomo aquella idea que tuvimos hace tiempo (bastante) con Carlos Neri, sobre la posibilidad de entregar los apuntes y materiales de las clases vía bluetooth a los alumnos. Algo tan simple como que el alumno pueda llevarse lo compartido ese día en el mismo momento que se está usando, en su celular, en su pendrive, en su laptop, netbook o simplemente vía mail.
No solo textos sino el mismo audio de la clase por ejemplo, y luego redistribuirlo en la red. Aquella vez quedó como anécdota el podcast de la experiencia que utilizamos como ejemplo de que es posible sin tantos recursos técnológicos.
Hoy más que nunca se terminan las escusas de repensar nuevamente, como y con que materiales trabajamos.