Me levanto temprano, sin que esto sea una gran noticia en si.
Lo que hago a continuación, resulta en si el análisis de lo que viene en pos de este inicio de itinerario.
Decía, me levanto, me visto, me aseo, preparo mi mate y enciendo mi laptop. Conecto los auriculares para no molestar al resto de la casa con mis sonidos y dejo que mi máquina haga el resto. Se inicia mi linux, ingreso mi clave, se conecta la wifi, se abren el pidgin, el amarok, el mozilla, selecciono mis aplicaciones de ofimática y abro OpenOffice para escribir esto mismo que lees. La música que selecciono es un compilado de grupos con sonidos Trip Hop, marcados particularmente por la mezcla de electrónica e instrumentos convencionales con cadencia bastante suave. La conexión directa del Amarok me permite ver las entradas relacionadas con cada grupo en la wikipedia.
Mientras tanto mi pidgin como mi skype acusan las presencias silenciosas de mis contactos, sabiendo que están al alcance de un click en cualquier momento.
“Hola David, tengo una pregunta…..”, o “tema resuelto, eran algunas librerías faltantes….”, esquemas de comunicación simples, comunes, nada fuera de lo normal.
El relato por sí, nada explica, nada aporta al hecho de un post.
Es la búsqueda de comprender el porque del comienzo de una lectura al Manifiesto Cyborg de Donna Haraway.
Lejos aún de terminarlo, y solo en los comienzos de mis muchas lecturas pendientes de terminar, la idea de analizar lo cotidiano se me presenta de forma simple.
¿Como me recuerdo no siendo cyborg?.
Me recuerdo con 12 años asistiendo a un curso de Logo en una academia, en donde todo era mágico.
En la sociedad de entonces, el relato anterior, sería de ciencia ficción, un ambiente en donde lo analógico adornaba mi vida. Siquiera era digital en algún sentido, salvando algunos sonidos de grupos que imaginaban en sus músicas el hoy y el acceso a computadores czerweny 2000 plus.
Como al principio, me planteo al itinerario indiano como una búsqueda de nuevas vistas a los temas que me apasionan, en este caso, las tecnologías y la educación.
¿Qué pasó con aquellos niños con czeweny’s devenidos en docentes?.
Ser cyborg de momento se me une a media lectura con la noción de herramientas como extensión del cuerpo.
Hoy, de un modo u otro las máquinas se conectan con nuestra existencia cotidiana, de muchos modos y formas, con muchas caras diferentes. Es difícil en muchos casos imaginar una vida sin conexiones de máquinas ayudando (a veces complicando) nuestro ámbito.
El trabajo, la salud, el estudio, el tiempo libre, las vacaciones, lo que sea está atravesado por máquinas que se conectan con nosotros con una funcionalidad determinada.
Lo complicado, por analizar, es como este estadío cyborg cotidiano ha ampliado nuestra existencia en una identidad a través de internet (pero es tema para otro post sin dudas).
Un docente cyborg es la búsqueda de esta lectura, que una vez finalizada se armará de una visión en poco más específica, de saber por que el camino de 24 años quedo en un presente inmóvil.
Mis recuerdos de alumno de primaria con el docente en el aula, no es en nada diferente al del docente en el aula hoy.
La pregunta surge, ¿porque si nuestra vida cyborg lo es en casi todo, no lo es en el aula?, ¿que pasó en el medio que las conexiones no resultaron?.
Como dije al comenzar a divagar en letras este post, la búsqueda del docente Cyborg comienza. Lo bueno es saberme en mi espacio, con la posibilidad preciosa de poder refutarme y verme equivocado en sus comentarios o en mi siguiente post.











NAVEGACIÓN

qadmon_rss dijo
septiembre 21 2009 @ 17:01
EduBlogsCo: Buscando al Cyborg docente: Me levanto temprano, sin que esto sea una gran noticia en si… http://bit.ly/1a4mTU
Enlace proveniente de Twitter
Nuria dijo
septiembre 22 2009 @ 14:33
Hola Karpicius!
Me ha gustado tu post. En sí me hace pensar en cómo algunas veces tienes la respuesta enfrente y no la ves, no la ves por muy cerca que la tengas. Las nuevas tecnologías como tú dices son un instrumento liberador, como muchas extensiones de uno mismo que redimensionan nuestras vidas, pero definitivamente este punto no está aún al alcance de todos. Como en la materia orgánica, todo lleva un proceso. Supongo que es cuestión de tiempo y de impulsos apropiados ¿no?
Con todo, ¿no es genial ese punto de vista de estar abierto a dudar y a verse a uno mismo refutado? ¡Eso es aprendizaje! Y es tan bueno…
Bueno gracias por tu comentario y un saludo.
PD. Otro día me dices qué música escuchas que me ha entrado mucha curiosidad.
2009martina dijo
septiembre 23 2009 @ 10:15
Cyborgs Docentes: http://bit.ly/MDzkf
Enlace proveniente de Twitter
David de Ugarte dijo
septiembre 24 2009 @ 6:05
Y fíjate Alejandro que somos ciborgs en realidad no por conectarnos a máquinas, sino por conectarnos a personas representándonos y abriéndonos a través de lenguajes de máquinas ;)
Karpicius dijo
septiembre 25 2009 @ 19:14
Hola Chicos!!!
Gracias ante todo por comentar algo que se plantea con mucha incertidumbre.
En efecto los cambios de nuestro mundo son a veces inclasificables creo yo. Estamos rodeados de muchas realidades tantas como comunidades existen en el amplio sentido.
En lo personal se me presenta como una constante la duda a todo.
Las categorías, etiquetas y convenciones “regionales” impiden un poco encontrar los porque a mucho, y en mi caso, en el tema educación, plagado de realidades diferentes desde Venezuela hasta Tierra del Fuego y todo esto junto, contrapuesto con el otro lado del Atlántico; y sin embargo, aún así, con problemas comunes. Tan comunes que escapan inclusive a la realidad económica de cada comunidad.
Seguro que EL camino es a través de representarnos en el otro por medio de lenguajes algo más comunes que los no virtuales.
Creo que la máquinas tienen esa magia en si, por un lado nos permiten mantener una estructura básica y por defecto de poder comunicarnos y por otro lado nos ofrecen la libertad de hacer practicamente lo que queremos.
Igual, como digo al final del post, lo bueno es dejar constancia de mis dudas, conflictos y refutaciones en un espacio de comunidad que permite el crecimiento, que además (si claro!!!) está en lenguaje de máquina.
Abrazo a todos, sigo leyéndolos.
Ivan dijo
noviembre 28 2009 @ 17:36
¡Hola! Vaya, que por qué las aulas no han cambiado… No sé, tal vez porque el sistema educativo siga siendo un medio eminentemente unidireccional, cuando muchas de nuestras relaciones cibernéticas (o mediadas por la tecnología) son bidireccionales. Fíjate que una clase podría transcurrir sin ninguna interpelación de los alumnos al profesor y pocos dirían que habría sido algo atípico.
Tal vez las tecnologías de la información actuales nos lleven hacia modelos educativos como las escuelas libres o la desescolarización (o sus respectivas versiones en red), en general modelos de enseñanza basados en enseñar a aprender, donde el alumno lleva adelante su propio plan de estudios. Creo que viene bien al tema un artículo que escribió David hace poco: Enseñanza universitaria: las aulas son para los lentos.